martes, 4 de mayo de 2010

Reflexión: "El orgullo de ser mexicano"

El orgullo se define como la sobrevaloración del yo respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un status elevado y subvalorizar al contexto. Sin embargo, desde un punto positivo de vista, el orgullo como un acto de bella factura. En la filosofía objetivista de Ayn Raid, el orgullo es una de las tres virtudes principales y se define como estima apropiada de sí mismo que proviene de la ambición moral de vivir en plena consistencia con valores personales racionales. Para Nietzsche el orgullo es una virtud elevada, propia de hombres superiores, la cual conduce a una honestidad absoluta consigo mismo (lo cual hace imposible cualquier trampa o acto deshonesto), valentia y superacion constante siempre buscando estar por encima de los demas y no ocultarlo ante nadie.

La finalidad de definir orgullo va de la mano con entender el por qué yo debería sentir orgullo por mi país, México, en mi caso.

La definición inicial va enlazada con suponer un orgullo por uno mismo, pero profundizando el concepto, sentir orgullo puede no sólo ser de uno mismo, sino tambien de algo o alguien más. México puede ser ese algo por lo que sentir orgullo, pero ¿será posible sentir ello por México?... Como primer comentario puedo afirmar que sí, ya que mantengo lazos emocionales positivos con este, sin embrago, no todos son merecen esta categoría, por lo que independientemente de que en una conclusión afirmaría que estoy orgullosa por México, deja para mi mucho que decear cuando hago un análisis de sus deficiencias y carencias, llámese su sistema político, económico, su responsabilidad para con el medio ambiente así como la reciprocidad entre la gente que habita en él.

México es un país que cuenta con un pasado rico en acontecimientos históricos, pero con muchas fallas al finalizar cada suceso importante, los desenlaces en su mayoría son fatídicos en comparación con el esfuerzo de la gente. Igualmente es rico en recursos naturales, no obstante, no hemos sabido aprovechar todo ello de manera sustentable y provechosa para la mayoría de gente involucrada, lo que nos lleva a pensar, ¿cuál ha sido el error? y yo puedo decir que se ha debido a la mentalidad del propio mexicano.

Es cierto que la mayor parte de los avances que ha tenido nuestro país se deben a la clase media, la clase alta sólo se ha encargado de nutrirse a sí misma y no colabora de manera sustancial con las demás clases sociales, ofrecen despensas y bienes de consumo, igual que la hegemonía política, pero muy rara vez abren los caminos para que la gente de menores posibilidades de desarrollo busque su bienestar a su manera. Antes bien, lo que acabo de mencionar es una de las erroneas formas de pensar, el hecho de respaldarte en una idea egoista de la clase pudiente, es igual de irresponsable que todo lo que pueda ser mencionado.

La realidad es que cada integrante de la sociedad mexicana se ve intimamente relacionado con crear ese por qué de sentirse orgulloso por México, no me puedo no sentir orgulloso de un país por el que no muevo un dedo. Puedo hablar palabrería tras palabrería, juzgar todo los sistemas existentes y entregarme a criticar todo acto que hagan los demás por tratar de modificar las cosas, pero jamás dentro de esas circunstancias tendré el derecho de no sentir orgullo por mi país puesto que no hago nada sustancial.

El orgullo de ser mexicano se desarrolla en un ámbito de valoración de lo que geográfica, histórica y socialmente tiene nuestro país, así como de lo que hacen los demás y lo que hago yo mismo por mi nación.

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