martes, 4 de mayo de 2010

Tópicos para la reflexión (Unidad 2, LECTURA #3)

+ ¿Qué es lo que nos lleva a cumplir o no con nuestras obligaciones?

Un juicio previo, válido o no, que se hace como preámbulo antes de elegir actuar o permanecer en reposo, dicho juicio depende de nuestras experiencias, las vivencias de los demás, así como todo lo que se aprende en la cotidianidad.


+ ¿Por qué a veces sabemos qué es lo que debemos hacer y hacemos justamente lo contrario?

Por que somos seres autónomos que aunque seamos obligados a hacer algo, tenemos siempre la oportunidad de decidir si lo hacemos o no sea cual sea la amenaza que haya de por medio en el peor de los casos. Un ser humano tiene la capacidad de decidir lo que quiera, ello depende de su perspectiva y propósito individual en la vida.


+ ¿Cómo podemos averiguar si lo que nos lleva a actuar es una orden, una costumbre o un capricho?

Cada ser humano tiene una especie de base de datos que alberga toda nuestra visión de lo que es la vida con conceptos y actitudes hacia cada evento, dicha “base de datos” interfiere en cada acto y pensamiento, siendo que si estos factores no están bien analizados generan respuestas prejuiciosas o sin fundamento, que como seres racionales tenemos la capacidad y la responsabilidad individual y social de establecer de la manera más correcta que podamos concebir.

Un capricho jamás estará basado en un previo análisis global y será respaldado únicamente o en su mayoría por manifestaciones emocionales y premisas sin fundamento.


Tener la capacidad de averiguar si lo que nos lleva a actuar es un capricho, una orden o una costumbre es inherente a todo individuo que tenga la voluntad de dilucidar en lo que va a hacer antes de llevarlo a cabo.


Toda decisión debe estar basada en juicios de verdad que tengan un respaldo lógico. Es ahí cuando al no encontrar algún tipo de base en uno de los factores a analizar, se entiende que la acción no será respaldada por una idea lógica y aplicable al ser humano con el que interactúe, bien si es por su contexto social, individual temporal o individual inalienable.


+ ¿Por qué para actuar moralmente a veces no bastan las órdenes, costumbres y caprichos?

Por que cada ser humano tiene la capacidad de establecer el respaldo de su acción por medio de sus propios conocimientos y habilidades que se crean en un marco social como de análisis individual.

lunes, 3 de mayo de 2010

Tópicos para la reflexión (Unidad 2, LECTURA #2)


+ Describe que elementos del cuento apoyan la idea de que la libertad no existe porque todo está predeterminado.
Su innecesaria intervención para que desaparezcan las puertas, la frase que recita cuando empieza a entrar en disyuntivas con qué hacer (Somos prisioneros, condenados a elegir al azar entre innumerables incertidumbres que nos atormentan. No puede el hombre decidir con fundamento, desconociendo el futuro. Aunque lo conociera sus pasos estarían determinados porque todo está determinado. así que tampoco podría elegir. Sólo el Señor del Universo posee el saber.
Él guía los planetas y conduce nuestras almas como él quiere.), la omnipotencia del ser superior al elegir todos los pasos de sus creaturas.
+ Describe qué elementos del cuento apoyan la idea de que los seres humanos somos libres.
somos libres al elegir lo que queremos hacer, enfrentar lo que nos ocurre o bien, podemos dejar pasar las situaciones, esperar y dejar que otro haga lo que debemos de hacer nosotros, pero a mi punto de vista aqui hay algo fundamental, que el ser supremo siempre querra lo mejor para su creatura, por ello cuando esta se deja guiar por premisas que vengan de lo bueno y verdadero, hallará complacencia y le irá mejor que si tomase cualquier otro argumento como base para justificar sus acciones. El ser humano es libre de elegir lo mejor o lo peor para él, a sabiendas de que eso tendrá repercuciones positivas o negativas en todas sus demás dimenciones, entendiendo que el ser humano y su existencia no son lineales sino multidimencionales.
+ ¿Qué se te ocurre que representa la voz que el joven oye cuando está encerrado en el cuarto?
todo aquel pensamiento que me aleja de lo bueno y verdadero. La duda a ciencia cierta no es mala, al contrario es un camino que puede llevarte a la verdad, no obstante, tambien te puede llevar a lo que destruye o mata, por ello hay que ser sabios cuando uno se encuentra en situaciones disyuntivas, saber elegir y entender cada uno de los puntos que uno propone como verdaderos o falsos, evaluando todo lo que obstruya nuestro entendimiento hacia lo real y lo sano.

+ ¿Qué es lo que impide que el joven elija una de las puertas y salga?
su falta de capacidad de decisión como su autocontrol emocional, el miedo a equivocarse.

+ ¿Cuándo es más difícil la elección para el personaje, cuando hay 111 puertas o cuando sólo quedan 2? ¿por qué?
se da cuenta que le da lo mismo decidir entre dos o más opciones, al final alguna de las dos puede representarle la vida y la otra la muerte, porque tiene miedo lo desconocido, a lo que le pueda pasar.

+ ¿Cómo se puede interpretar la frase “la libertad absoluta es la ausencia total de
libertad”?
que uno como creatura acepta que es totalmente falto de responsabilidad de lo que acontece en su medio, llegando a pensar que el no inerviene en nada de lo que sucede, aceptando dejarle todo al ser superior del que depende totalmente, dándole toda la responsabilidad que otrora el cargaba, haciendose libre de culpa si algo, en apariencia malo, sucede. Este pensamiento encausa al que lo genera a creer que todo lo que la divinidad hace es por el bien de sus creaturas, y si lo que él hace está bien entonces no hay porqué pensar demás y enredarse en líos que no nos competirían.

Sin embargo, a la verdad, a la fecha no entiendo el porqué absoluto de mi propia existencia y menos la de los demás, pero es valioso pensar que cada ser nació con la capacidad de vivir o morir, de afrontar dilemas o dar la vuelta cada vez que se presenten, es verdad que hay mapas inamovibles que permiten saber a un ser humano si está en lo correcto o no, son esos mapas los que debemos revisar para confrontar y analizar lo que nos sucede. El ser humano no nació para esconderse trás una solución ya absolutamente preestablecida, sin creer en ella, siendo que por la naturaleza del hombre, creer en verdad implica usar todo recurso conciente dado para confirmar a cada instante dicha creencia; el ser humano nació con la capacidad de reformularse y entenderse en un marco individual y también social no una vez, sino una cantidad infinita de veces, lo que lo lleva a reencontrarse con su creador toda vez que se hagan estos juicios, comprendiendo que ese ser no me obligará a hacer lo que Él quiera de mí, sino dejará que yo proponga como mejor me parezca, ya sea o no tomando en cuenta lo que Él tenga como mejor opción a sabiendas de rendir el mejor fruto
.

El ser humano es la única creatura, de la que hasta ahora se tiene conocimiento, de elegir lo que le plazca, a cada momento en el tiempo espacio.


jueves, 29 de abril de 2010

Tópicos para la reflexión (Unidad 2, LECTURA #1)

* ¿Cómo aprendemos los primeros criterios de lo que está bien y lo que está mal?
Mediante lecciones de vida, cometiendo errores o aprendiendo de los errores de los demás, evitándolos.
* ¿Por qué esto ha sido importantes para los seres humanos a lo largo de su historia?
Porque estableciendo un criterio de lo que me hace bien y de lo que me daña acelero la respuesta ante distintas causas haciendo fluir mejor mis actitudes, hecho que es aplicable en cualquier persona dentro de cualquier espacio-tiempo.
* Explica por qué la moralidad supone una relación indisoluble entre el individuo y la sociedad.
porque son las normas basicas para una correcta convivencia social.
* ¿Por qué la libertad es fundamental para constituirnos como sujetos morales?
porque la opresion de ideas no genera fluidez en en la información lo cual conlleva a limitar el panorama de cada individuo cuyo derecho es conocer lo que así demande su contexto social.
* ¿Por qué la posibilidad de equivocarse implica al mismo tiempo la posibilidad de ser mejores?
por que cada error despues de ser cometido genera un modo de ver ese hecho de forma distinta en el sujeto que lo realizó que, de ser tomado en cuenta positivamente, hara que el sujeto no cometa el mismo acto de nuevo o tenga precauciones en su realización.
* ¿Por qué asocia el autor la ética con el arte de saber vivir?
porque la buena conducta genera buenas relaciones para con el entorno.

Unidad 2, LECTURA #1: DE QUÉ VA LA ÉTICA

Hay ciertas cosas que uno puede aprenderlas o no, a voluntad. Como nadie es capaz de saberlo todo, no hay más remedio que elegir y aceptar con humildad lo mucho que ignoramos. Se puede vivir sin saber astrofísica, ni ebanistería, ni fútbol, incluso sin saber leer ni escribir: se vive peor, si quieres, pero se vive. Ahora bien, otras cosas hay que saberlas porque en ello, como suele decirse, nos va la vida. Es preciso estar enterado, por ejemplo, de que saltar desde el balcón de un sexto piso no es cosa buena para la salud; o de que una dieta de clavos (¡con perdón de los fakires!) y ácido prúsico no permite llegar a viejo. Tampoco es aconsejable ignorar que si uno cada vez que se cruza con el vecino le atiza un mamporro las consecuencias serán antes o después muy desagradables. Pequeñeces así son importantes. Se puede vivir de muchos modos pero hay modos que no dejan vivir.

En una palabra, entre todos los saberes posibles existe al menos uno imprescindible: el de que ciertas cosas nos convienen ciertos alimentos no nos convienen ciertos comportamientos ni ciertas actitudes. Me refiero, claro está, a que no nos convienen si queremos seguir viviendo.

En lo único que a primera vista todos estamos de acuerdo es en que no estamos de acuerdo con todos. Pero fíjate que también estas opiniones distintas coinciden en otro punto: a saber, que lo que vaya a ser nuestra vida es, al menos en parte, resultado de lo que quiera cada cual.

Por mucha programación biológica o cultural que tengamos, los hombres siempre podemos optar finalmente por algo que no esté en el programa (al menos que no esté del todo). Podemos decir "sí" o "no", quiero o no quiero. Por muy achuchados que nos veamos por las circunstancias, nunca tenemos un solo camino a seguir sino varios. Cuando te hablo de libertad es a esto a lo que me refiero. A lo que nos diferencia de las termitas y de las mareas, de todo lo que se mueve de modo necesario e irremediable. Cierto que no podemos hacer cualquier cosa que queramos, pero también cierto que no estamos obligados a querer hacer una sola cosa. Y aquí conviene señalar dos aclaraciones respecto a la libertad:

Primera: No somos libres de elegir lo que nos pasa (haber nacido tal día, de tales padres y en tal país, padecer un cáncer o ser atropellados por un coche, ser guapos o feos, que los aqueos se empeñen en conquistar nuestra ciudad, etc.), sino libres para responder a lo que nos pasa de tal o cual modo (obedecer o rebelarnos, ser prudentes o temerarios, vengativos o resignados, estirnos a la moda o disfrazarnos de oso de las cavernas, defender Troya o huir, etc.).

Segunda: Ser libres para intentar algo no tiene nada que ver con lograrlo indefectiblemente. No es lo mismo la libertad (que consiste en elegir dentro de lo posible) que la omnipotencia (que sería conseguir siempre lo que uno quiere, aunque pareciese imposible). Por ello, cuanta más capacidad de acción tengamos, mejores resultados podremos obtener de nuestra libertad. Soy libre de querer subir al monte Everest, pero dado mi lamentable estado físico y mi nula preparación en alpinismo es prácticamente imposible que consiguiera mi objetivo. En cambio soy libre de leer o no leer, pero como aprendí a leer de pequeñito la cosa no me resulta demasiado difícil si decido hacerlo. Hay cosas que dependen de mi voluntad (y eso es ser libre) pero no todo
depende de mi voluntad (y eso es ser libre) pero no todo depende de mi voluntad (entonces sería omnipotente), porque en el mundo hay otras muchas voluntades y otras muchas necesidades que no controlo a mi gusto. Si no me conozco ni a mí mismo ni al mundo en que vivo, mi libertad se estrellará una y otra vez contra lo necesario. Pero, cosa importante, no por ello dejaré de ser libre... aunque me escueza.

En resumen: a diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros, frente a lo que nos parece malo e inconveniente.

De modo que parece prudente fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir, o arte de vivir si prefieres, es a lo que llaman ética. De ellos, si tienes paciencia, seguiremos hablando en la siguientes páginas de este libro.

"La libertad no es una filosofía y ni siquiera es una idea: es un movimiento de la conciencia que nos llevan en ciertos momentos, a pronunciar dos monosílabos: Sí o No. En su brevedad instantánea, como a la luz del relámpago, se dibuja el signo contradictorio de la naturaleza humana" (Octavio Paz, La otra voz).

"La vida del hombre no puede “ser vivida” repitiendo los patrones de su especie; es él mismo –cada uno- quien debe vivir. El hombre es el único animal que puede estar fastidiado, que puede estar disgustado, que puede sentirse expulsado del paraíso" (Erich Fromm, Ética y psicoanálisis).

LECTURA #5: CONDICIONES DEL DIÁLOGO

La calidad y profundidad de la comunicación no consiste en la abundancia de
palabras, sino en la capacidad de escucha y de relación.

El saber comunicar es un arte que se aprende, tejiendo los distintos hilos que componen la existencia. Pero eso requiere atención, esfuerzo, constancia.
Es preciso descubrir la importancia del silencio, como lugar fecundo y creativo donde brotan las propias opciones y se posibilita la acogida y aceptación del otro.

Para J. Lacroix (1968), desde una perspectiva personalista, “la persona es diálogo”. Por medio del diálogo la persona se conoce y se realiza en comunicación con los otros by consigo mismo. Dialogar es “comprometerse a pronunciar palabras que tengan un sentido”. El contenido del diálogo es la palabra que expresa algo verdadero que apunta hacia el descubrimiento de la verdad. Un diálogo auténtico y verdadero se asienta en la lucidez y la participación. Ser lúcido es ponerse al servicio de la verdad. Por su parte, la participación en el diálogo implica la manifestación personal de la actitud de empatía: sentir dentro el pensamiento del otro, más que conocerlo por una sola razón. Exige una comprensión afectiva , un situarse en el lugar del otro que me conmueve y obliga a una verdadera revisión de mi pensamiento. Dialogar, pues, es exponerse a las razones del otro, sentir la obligación de replantearse problemas, ideas, creencias, etc. por el influjo razonable del otro. Quien no ha vivido la posibilidad de esta especie de sacrificio de sí mismo, no es un interlocutor válido en cualquier diálogo humano.

El diálogo ocupa un lugar central en la ética discursiva, también llamada ética dialógica (Apel, 1991, Habermas, 1985). Se toma como punto de partida que un sujeto moral, afectado por una norma, no puede pronunciarse sobre su corrección o incorrección desligado del resto de los afectados, si no es a través de un diálogo que concluye en un consenso. La ética discursiva otorga al diálogo el papel principal de procedimiento adecuado para que los afectados por una norma tomen decisiones en condiciones de racionalidad y simetría.

En el diálogo, los participantes asumen los mismos derechos: autonomía, igualdad, solidaridad e imparcialidad, por lo que las decisiones sobre la corrección de las normas, en caso de que éstas sean erróneas, son siempre revisables. Las actitudes de quienes participan en el diálogo sólo pueden ir presididas por el interés “moral” de satisfacer intereses universalizables, nunca por el de satisfacer intereses particulares o de grupo. En otros términos, según la actitud que se lleva al diálogo, éste hará posible que las normas sean tomadas con corrección o no. De ahí que el ethos de los individuos sea condición de posibilidad de un diálogo moralmente aceptable. Las características de un ethos de diálogo se plasman en las siguientes actitudes (Cortina, A. 1993: 220-221): a) tener conocimiento de las necesidades, intereses y argumentaciones de los afectados por una norma, lo cual establece un doble plano del diálogo (intersubjetivo e intrasubjetivo); b) recabar toda la información posible que permita tomar decisiones moralmente correctas; c) informar con precisión y firmeza de las necesidades e intereses propios a los demás afectados, respaldado con argumentos; d) voluntad de satisfacer intereses universalizables y dejarse convencer sólo por la fuerza del mejor argumento, y e) estar dispuesto a tomar responsablemente la decisión considerada moralmente correcta.

Cuando dos individuos están en conflicto respecto a algo, caben dos posibilidades de diálogo: el recurso a la acción estratégica o, por el contrario, a la acción comunicativa. El diálogo en la acción estratégica se usa como herramienta al servicio de los intereses particulares del sujeto que habla; no hay acuerdo común, sino utilización del interlocutor como medio para satisfacer fines particulares. La acción comunicativa, por su parte, se sirve del diálogo para hacer posible el acuerdo. Los requisitos para que el diálogo permita la exposición de argumentos y la vía del acuerdo son: ausencia de violencia física, ausencia de otros tipos de coacción, garantías de que ambos disponen de las mismas posibilidades para hablar e igualdad en el dominio de las destrezas lingüísticas. Estos requisitos son agrupados bajo el rótulo de “situación ideal de habla” (Habermas) o también de “comunidad ideal de comunicación” (Apel).

To ello conlleva a un punto clave, estar dispuesto a buscar alternativas aceptables por todos los interlocutores, adoptarlas y ponerlas en práctica.

Tópicos para la reflexión (LECTURA #5)

*¿Por qué el diálogo implica compromiso?
Porque el diálogo es una oportunidad para hacer crecer o humillar, deahí que con mis palabras marc una influencia en la otra persona, mis palabras las debo saber dominar y dirigir hacia lo que busco, de ahi que si mi caracter es de respeto hacia la otra persona, debo cuidar muy bien las palabras con als que me expreso poniéndome en el lugar del otro, tratando de que este se sienta lo más cómodo posible como me gustaría hacerme sentir a mi misma. Esto no significa una subordinación del yo al tú, ni tampoco debilidad de mi yo, el diálogo es más bien un ejercicio de humildad, de firmeza y de flexibilidad.

* ¿Cómo se relaciona el diálogo con la moralidad?
Al producirse el diálogo con alguna persona que está comunicada con su habilidad interpersonal surgen parámetros morales que delimitan la conversación. El sujeto moral procurará no dañar la integridad de su receptor o lucutor, poniendose en una postura de búsqueda de bienes comunes universalizables para hallar al final una concreción del asunto donde ambas partes queden de acuerdo.

* ¿Por qué saber escuchar es tan difícil como saber hablar?
La escucha es uno de los temas clave en todo proceso de relación de ayuda, y es una de las actitudes clave para el voluntario. Es la puerta hacia la comunicación con el otro, es la clave para definir el problema; es, en sí misma, una actitud terapéutica para el otro que se siente escuchado, comprendido. Escuchar no es simplemente oír , están en juego unos procesos mentales, los valores, el ambiente, los gestos, la situación personal, los signos externos, etc.

Escuchar implica ciertos criterios, pudiendo verse a manera de fases:

a) Acogida: crear un clima agradable, espacio físico, orientación corporal, fórmulas para comenzar, presentación mutua, etc.
b) Atención: proceso mental de apertura hacia el otro, decodificando su mensaje, interpretando el sentido de las palabras, sin juzgar ni valorar a priori, haciéndole ver que le escuchamos, que nos interesamos por lo que nos cuenta.
c) Respuesta: reacciones internas y externas que produce en nosotros el mensaje (verbal y no verbal) que el otro nos da. Siempre ha de responderse favorablemente, sin hacer juicios de valor, reforzando los puntos fuertes del mensaje que nos ha transmitido el otro, haciendo que salga de él la solución antes de dar ideas: Siendo más "apoya soluciones" que "busca soluciones."

* ¿Cuáles serían los elementos centrales para desarrollar habilidades dialógicas en
el espacio del aula?
Hablar sincera y positivamente; voluntad de querer entender al otro y darse a entender: ser concretos aportando toda la infrmación necesaria, tener un objetivo al hablar, expresar las ideas acomodando el vocabulario según el receptor con el que interactuemos; respetar las intervenciones evitando agreciones e ideas absolutistas; implicarse personalmente en el diálogo, considerando las razones ajenas, expresando las propias y modificándolas si cabe; poner atención demostrándolo con la mente y el cuerpo; pensar en lo que el otro piensa y no en cómo lo ha expresado; evitar el comportarse como si las únicas opiniones acertadas fuesen las propias; no buscar dobles intenciones y pretensiones ocultas en lo que dicen los demás; dialogar confiadamente; estar dispuesto a buscar alternativas aceptables por todos los interlocutores, adoptarlas y ponerlas en práctica.

EXPOSICIÓN GRUPAL: LECTURA #8

Se han escrito como dicho infinidad de conceptos sobre el valor de los seres humanos, y muchas veces, al ser un término tan subjetivo, se nos hace imposible identificarlos como definirlos. La definición de valor podría describirse como aquella escala ética y moral que el individuo posee a la hora de actuar; se relaciona estrechamente con la educación que cada uno ha recibido desde pequeño. Ésta es la que nos ayuda a discernir lo bueno de lo malo y la que, consecuentemente, fijará los valores de cada uno de nosotros; por ejemplo, si desde niños nuestros padres nos dicen que ayudar es bueno pero robar es malo, sabremos en el interior de nuestra conciencia, que si tomamos algo que no es nuestro, estaremos cometiendo un delito.